Expertos en comunicación señalan que la falta de contacto visual del candidato proyectó nerviosismo y falta de preparación.
Punto Noticias.- Con la cabeza gacha, incómodo, por largos momentos molesto, así estuvo el candidato de Acción Democrática Nacional (ADN), Daniel Noboa, en el debate presidencial la noche de este domingo 23 de marzo de 2025.
Un debate que, tras la presentación y el apretón de manos entre Noboa y la candidata por Revolución Ciudadana, Luisa González, duró 1 hora con 48 minutos y 30 segundos. En este tiempo, Noboa estuvo 53 minutos y 28 segundos con la cabeza gacha. Es decir, 49,27% del tiempo que duró el debate Noboa no miró a las cámaras.
«Mira Daniel, y mírame a la cara», le cuestionó González a Noboa durante el debate del pasado domingo.
Para el catedrático de comunicación, Pedro Iván Moreno, esta actitud no favoreció a Noboa frente a los electores. El analista señala que no solo las palabras dan sentido a una realidad, sino también las posturas del cuerpo o los gestos.
“La cabeza agachada expresa inseguridad, temor, miedo. Por lo tanto, la postura del candidato mostró inseguridad, miedo y temor”.
Además, mencionó que los gestos en la frente de Noboa mostraban ira y malestar. “En algunos momentos él quería ser agresivo. Pero no podía responder con las palabras que quería. Pero lo expresaba desde la gestualidad, desde su cara, desde su rostro”.
El docente universitario de Comunicación Social, Hugo Palacios, tiene un análisis similar. Señala que el lenguaje corporal de Noboa denotó inseguridad, porque su cabeza estaba mirando hacia abajo, simulando que leía en su computador.
“Cuando miraba al frente se notaba la tensión en sus músculos faciales”, indicó Palacios. “Por momentos, cuando era atacado, dibujaba una sonrisa más bien irónica, pero era tan mecánica y por momentos desagradable que la repetía constantemente. Eso causó cierta distancia entre quienes lo veían”.
Luis Farinango, docente universitario de la carrera de Comunicación Social, menciona que Noboa mostraba dudas al evitar mirar las cámaras. “Estuvo intranquilo, se notó que no había preparado bien el debate”.
Luisa González
En el debate presidencial, la candidata presidencial de la Revolución Ciudadana, Luisa González, mostró una actitud diferente. Hablaba con firmeza, miraba a las cámaras y estaba concentrada.
Pedro Iván Moreno indica que a Luisa González se le vio con el tórax sobresaliente, lo que significa autoridad y que es una persona segura.
Hugo Palacios agrega que Luisa González se mostró segura, mirando de frente a las cámaras. “Es como mirar a los ojos de los espectadores”, indica el analista.
“Su vestimenta, entre formal e informal, le brindó un aire de juventud y vitalidad. Asimismo, un crucifijo nos dio una información sobre su postura religiosa, y ese fue un mensaje claro hacia sus votantes”, indica Palacios.
¿Quién ganó el debate?
Para Pedro Iván Moreno, Luisa González fue la ganadora del debate desde la comunicación no verbal de los candidatos presidenciales.
“El movimiento de la candidata correspondía a lo que decía. Ella demostró que no le teme al candidato opositor, sino que está en condición de igualdad o incluso de superioridad”.
Hugo Palacios concuerda con este análisis. Para él, desde la mirada de lenguaje corporal, el debate fue llevado de mejor manera por la candidata Luisa González.
“Noboa, de principio a fin, fue un manojo de nervios. Uno se dio cuenta en su mirada, que la bajaba constantemente, o cuando miraba al frente se ponía muy tenso. Sus músculos faciales denotaban claramente que había mucha tensión”.
Luis Farinango también se suma en este análisis. El docente señala que Luisa González tuvo mayor aplomo. “Sus ideas junto con su cuerpo reflejaron la convicción, las ideas políticas. Mientras que desde el lado de Noboa se observó mucha duda”.
El 13 de abril de 2025 se realizará el balotaje. Ese día, los ecuatorianos elegirán entre Luisa González y Daniel Noboa a su nuevo presidente, quien estará en el cargo por los siguientes cuatro años.
RP
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